El pasado Martes 29 fue un día caótico, quedando solo ese día para terminar los detalles de la entrega, yo tenía que cambiar mi cubo entero, debido a que mi modelo se repetía con el de otras compañeras. Empecé a trabajar temprano en la mañana a cambiar los cartones de posición y de medida con tal de que me diera la sombra deseada, pero la sombra no lograba coincidir con el dibujo que yo había hecho, me quedaban espacios en blanco y sombras en los cartones, por lo cual empecé a acomodarlos logrando que me diera la sombra que necesitaba pero a la hora de traspasarlo al dibujo las cosas no coincidían, pero seguí intentándolo; ya había gastado toda mi mañana y la mitad de la tarde y no había logrado concretar nada.
Entonces la frustración comenzó a evidenciarse y ya no sabía que hacer, no lograba ver que era lo que estaba mal, y para "despejarme" comencé a hacer la lámina de la máquina original para no perder más tiempo, teniendo esa lámina casi lista volví a mi máquina y seguí peleando con los cartones sin conseguir lo que quería y no pude con la desesperación y me largué a llorar, en ese momento mi mamá me abrió los ojos, me dijo que me calmara y que revisara que todo estaba como debía estar, entonces me fijé en que la luz no estaba a 1,9 metros de altura por lo cual la luz no me estaba llegando a 45°; rápidamente arreglé el tema de la luz y todo cambió, volvía acomodar los ratones y a hacer el dibujo a las 2:30 am la emoción invadió mi cuerpo porque todo me calzaba. Corrí a buscar mi cámara para tomar fotos del trabajo terminado, me sentía mamá chocha, finalmente las imprimí y las pegué en las láminas a las 4:00 am apagué y guardé todo para dormir, con una gran sensación de alegría y satisfacción.
No hay comentarios:
Publicar un comentario